Ni favoritos, ni motivación en el autobús. El Espanyol se lleva la Copa porque le metió 4 al Zaragoza. Ni antes eran tan malos, ni ahora son los mejores. El partido fue normal. Cinco goles y una Copa para la vitrina periquita. Pero nada más. El Zaragoza ha sido el más regular durante todo el torneo, y en el último partido, le falló lo que mejor supo hacer. Ni los Milito, ni Ewerton ni Cani estuvieron acertados. Lo de César me lo callo...si no ha aprendido nada en tres finales, mejor que se retire, ahora no valen arrepentimientos.
Ahora es hipócrita decir que la Final de Copa es el partido más bonito del año. La Copa ya no le interesa a nadie, pero el miércoles, todos los equipos hubieran querido ser el Espanyol o el Zaragoza. Son las cosas que tiene el fútbol. Jugar dieciseisavos de final ante el Mirandés no gusta, porque si caes menudo bochorno. Pero estar en la Final, en el Bernabéu, con 30.000 aficionados de cada equipo...eso si no?? Ver el Bernabéu de dos colores, y sobre todo, escuchar a los aficionados como se dejan el corazón en cada grito, es lo que hace que la Final sea especial.
Y olé por los pericos. Son el único equipo que ha permanecido vivo en todas las competiciones hasta el final, aunque en Liga esté con el óxígeno. Y olé por los cimientos del Bernabéu, que ha aguantado ver levantar un trofeo sin desmayarse...
14.4.06
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